by Agustín García | September 8, 2026 |
Estimated reading time: 9 minutes
¿Cuánto tiempo tiene hoy un CEO para demostrar resultados? Menos del que imaginas.
La presión por crecer, transformar el negocio, adoptar inteligencia artificial, gestionar riesgos y responder ante accionistas, colaboradores y clientes ha modificado profundamente la función del director general. El alcance de su responsabilidad aumenta mientras el plazo para generar resultados se reduce.
Los estudios globales sobre liderazgo muestran una tendencia contundente: la permanencia promedio de los CEO continúa disminuyendo. Durante 2024 se alcanzaron niveles históricos de rotación en grandes compañías y aumentó el número de líderes que dejaron el cargo antes de cumplir tres años.
Para los consejos de administración, fundadores y accionistas, esta realidad plantea una decisión urgente: dejar de tratar la sucesión como una eventualidad y convertirla en una responsabilidad permanente de gobierno corporativo.
En Levu Executives observamos que una búsqueda ejecutiva sólida comienza mucho antes de entrevistar candidatos. Empieza por entender qué etapa vive la empresa, qué resultados necesita producir y qué tipo de liderazgo puede llevarla hacia el siguiente capítulo.
El CEO actual debe responder simultáneamente por crecimiento, rentabilidad, cultura, transformación digital, reputación, sostenibilidad y atracción de talento. También enfrenta tensiones geopolíticas, cambios regulatorios y una vigilancia pública que amplifica cualquier error.
El problema no consiste únicamente en que el puesto sea más complejo. También han cambiado las expectativas del consejo. Muchos líderes reciben el mandato de transformar en pocos años problemas que la organización acumuló durante mucho más tiempo.
Las cifras internacionales respaldan esta presión. En grandes empresas cotizadas, más de 200 CEO dejaron sus cargos durante 2024, un incremento cercano al 9% frente al año anterior. Más de 40 salieron antes de cumplir tres años en la posición.
Estos datos no deben interpretarse únicamente como un problema de desempeño. También reflejan ciclos estratégicos más cortos, expectativas más exigentes y una menor tolerancia de los consejos ante la falta de resultados.
El consejo debe interpretar cada salida dentro de su contexto. Algunas empresas ya no contratan a un CEO con la expectativa automática de que permanezca diez años. Buscan al líder adecuado para una etapa concreta: estabilizar la operación, recuperar rentabilidad, internacionalizar el negocio, institucionalizar una empresa familiar o ejecutar una transformación.
El riesgo aparece cuando esa lógica no se hace explícita. Si accionistas, consejo y candidato entienden de manera distinta la duración y el alcance del mandato, el desacuerdo llegará pronto.
Por eso, antes de iniciar una búsqueda directiva, debes responder una pregunta esencial: ¿qué capítulo empresarial tendrá que liderar esta persona?
Un cambio inesperado en la dirección general no deja vacante solamente una oficina. Puede frenar inversiones, retrasar decisiones, debilitar la confianza del equipo y abrir dudas entre clientes, proveedores y accionistas.
La transición también puede provocar movimientos en otras posiciones C-level. Los directores que esperaban participar en la sucesión pueden sentirse desplazados; otros pueden cuestionar la nueva estrategia o recibir ofertas de competidores durante el periodo de incertidumbre.
A esto se suman la pérdida de conocimiento institucional, el costo de reemplazo y el tiempo que necesita el nuevo líder para comprender las dinámicas reales del negocio. La decisión más cara no siempre es contratar al candidato equivocado: también puede ser esperar demasiado para comenzar una búsqueda especializada.
Los análisis sobre desempeño corporativo muestran que los nuevos CEO suelen recibir organizaciones cuyo rendimiento ya se encontraba por debajo de las expectativas antes de su nombramiento.
En muchos casos, el cambio de liderazgo contribuye a mejorar resultados, pero no garantiza una recuperación completa ni un desempeño superior al mercado. La conclusión resulta relevante: ningún nombramiento compensa por sí mismo una estrategia débil, un consejo desalineado o expectativas poco realistas.
Una contratación ejecutiva debe acompañarse de condiciones claras para actuar:
Confiar únicamente en uno o dos sucesores “naturales” limita la capacidad de decisión. Un proceso serio debe evaluar el talento interno y, al mismo tiempo, entender qué perfiles existen en el mercado.
Los datos internacionales muestran que aproximadamente siete de cada diez nuevos CEO provienen de la propia organización. Esto confirma la importancia de desarrollar talento interno, pero no elimina la necesidad de compararlo con candidatos externos.
La búsqueda ejecutiva aporta una referencia objetiva. Permite conocer cómo se compara un candidato interno frente al mercado, qué competencias faltan en la organización y qué ejecutivos podrían responder mejor al siguiente desafío.
Evaluar candidatos externos no significa descartar a quienes ya forman parte de la compañía. Significa darle al consejo la información necesaria para tomar una decisión sin depender de percepciones, relaciones personales o supuestos no comprobados.
Una descripción de puesto tradicional resulta insuficiente para elegir a un CEO. No basta con solicitar experiencia en el sector, estudios de posgrado, inglés avanzado y determinados años como director.
El perfil debe traducir la estrategia del negocio en capacidades observables. Por ejemplo:
Esta definición permite que el headhunting deje de buscar currículums atractivos y comience a identificar líderes adecuados para el contexto específico de la empresa.
Haber ocupado el puesto de CEO no garantiza que una persona pueda repetir el resultado en otro negocio. El tamaño de la organización, la estructura de propiedad, la madurez del equipo y el momento estratégico modifican por completo el desafío.
Una evaluación rigurosa debe analizar qué decisiones tomó el candidato, bajo qué condiciones, con qué recursos y cuáles fueron sus resultados. También debe distinguir entre el desempeño atribuible al ejecutivo y el generado por factores favorables del mercado.
Esto aplica no solo a CEO, sino también al reclutamiento especializado de CFO, COO, CHRO, directores generales, directivos funcionales y miembros del consejo.
Muchas transiciones se deterioran por expectativas incompatibles, no por falta de capacidad técnica. Antes del nombramiento, conviene explorar asuntos que rara vez aparecen en un currículum:
Estas conversaciones reducen la probabilidad de contratar a una persona preparada para un mandato que la empresa no está dispuesta a respaldar.
La incorporación de un CEO no termina con la firma del contrato. Los primeros 90 días importan, pero resultan insuficientes para comprender la cultura, validar prioridades, construir confianza y conocer las relaciones informales que influyen en el negocio.
Una integración ejecutiva efectiva puede extenderse durante el primer año. Debe incluir conversaciones estructuradas con accionistas y consejeros, transferencia de conocimiento, objetivos medibles y revisiones periódicas de alineación.
En determinadas circunstancias, un liderazgo interino también puede funcionar como un puente estratégico. Permite mantener la operación, evaluar las necesidades reales de la empresa y evitar una contratación precipitada.
Considera el caso de una empresa familiar que ha crecido bajo el liderazgo directo de su fundador. La organización cuenta con clientes sólidos, conocimiento técnico y una cultura emprendedora, pero las decisiones siguen concentradas en una sola persona.
El fundador decide contratar a un director general para profesionalizar la operación. Sin embargo, el consejo define el perfil exclusivamente a partir de experiencia sectorial y resultados financieros. No conversa con suficiente profundidad sobre autonomía, toma de decisiones, relación con la familia y límites de autoridad.
El ejecutivo seleccionado tiene la trayectoria correcta, pero no recibe un mandato real para cambiar la organización. Cada decisión relevante continúa regresando al fundador. El equipo percibe dos centros de poder y el nuevo director pierde credibilidad.
Este problema no se originó en el currículum del candidato. Se originó antes de comenzar la búsqueda: la empresa no había definido con claridad qué estaba preparada para delegar.
Una búsqueda directiva bien diseñada habría evaluado tanto al ejecutivo como la disposición de la organización para recibirlo. También habría establecido reglas de gobierno, expectativas y mecanismos de comunicación antes del nombramiento.
Este ejemplo refleja un principio aplicable a cualquier empresa: el mejor candidato no existe en términos absolutos. Existe el candidato cuya experiencia, estilo y criterio responden al momento concreto del negocio y a un mandato que la organización está dispuesta a respaldar.
Revisa periódicamente la continuidad del CEO y de las posiciones críticas. Incluye escenarios de salida prevista, inesperada y de emergencia.
No diseñes el perfil alrededor de la persona que ocupa hoy el puesto. Constrúyelo de acuerdo con lo que la empresa tendrá que resolver durante los próximos tres a cinco años.
Identifica quién podría asumir mayores responsabilidades, qué experiencia necesita desarrollar y dónde existen riesgos de dependencia.
Un mapeo externo no obliga a sustituir a los candidatos internos. Permite tomar una decisión informada y conocer las capacidades disponibles en México, Estados Unidos, España, Argentina y otros mercados relevantes.
Un proceso de búsqueda especializada requiere análisis, acercamiento confidencial, evaluación y alineación. Comenzar tarde reduce opciones y aumenta la presión para aceptar al candidato disponible en lugar del candidato adecuado.
La transformación del rol de CEO deja tres conclusiones para propietarios, consejos y profesionales de Recursos Humanos:
En Levu Executives acompañamos búsquedas de CEO, posiciones C-level, directores, directivos y miembros de consejo. Combinamos experiencia, datos, evaluación y conocimiento del mercado para identificar líderes capaces de responder a la etapa real de cada organización.
Si estás comparando opciones de headhunting, necesitas iniciar una búsqueda directiva o quieres identificar talento ejecutivo en México, Estados Unidos, España o LATAM, conversemos sobre los objetivos, riesgos y capacidades que deberá cubrir tu próxima contratación.
Si tienes búsquedas activas, agenda una consulta con Levu Executives y conoce cómo podemos ayudarte a encontrar perfiles directivos, ejecutivos y estratégicos.