by Agustín García | February 3, 2026 |
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Muchas empresas crecen en ventas, en clientes o en presencia de mercado, pero internamente comienzan a fallar: procesos que no escalan, equipos desalineados, decisiones que tardan demasiado en ejecutarse.
El problema no es la estrategia. Es la ejecución.
Ahí es donde el rol del COO se vuelve crítico y, al mismo tiempo, uno de los más mal entendidos dentro del reclutamiento directivo en México. Se contrata tarde, se contrata mal o se confunde con un “gerente operativo mejor pagado”.
Un COO no existe para apagar incendios. Existe para hacer que la empresa funcione de manera consistente, predecible y escalable.
Un COO (Chief Operating Officer) es el responsable de convertir la estrategia definida por la alta dirección en ejecución operativa real. Es quien conecta visión con procesos, planes con resultados y equipos con estándares claros.
Un COO efectivo:
En estructuras maduras, el COO es el contrapeso natural del CEO: uno define el rumbo, el otro asegura que se avance.
De acuerdo con marcos de referencia internacionales como O*NET, los roles ejecutivos de alta dirección —incluido el COO— se enfocan en coordinación organizacional, implementación de estrategia y supervisión operativa, no en tareas tácticas aisladas.
Aquí es donde muchas empresas se equivocan al contratar.
Un COO no es:
Cuando el executive search en México reduce el rol del COO a operación básica, el resultado suele ser una empresa que sigue creciendo en desorden.
El COO no gestiona silos. Integra áreas, elimina fricciones y crea coherencia operativa.
Define procesos claros, medibles y replicables que permiten crecer sin perder control.
Convierte objetivos estratégicos en planes operativos con responsables, tiempos y métricas.
Alinea líderes intermedios y senior para que la ejecución no dependa de héroes individuales.
Define indicadores reales de eficiencia, calidad y productividad, no solo reportes internos.
El impacto del COO se nota cuando la empresa deja de depender de improvisación.
Un COO correcto genera:
Un COO incorrecto provoca:
Por eso, el reclutamiento directivo en México para COOs no es una contratación funcional, es estructural.
Se busca un COO cuando el desorden ya es crítico y se espera que “arregle todo”.
Un COO no solo supervisa, coordina y alinea.
Sin criterio estratégico, la experiencia se queda corta.
Sin claridad sobre autoridad y alcance, el COO queda neutralizado.
Una verdad incómoda:
un COO sin poder real es solo un administrador caro.
No todas las empresas lo requieren al mismo tiempo. Se vuelve clave cuando:
Antes del perfil, se define:
Más allá del CV, importa:
Un headhunter especializado en COO en México no busca operadores, busca arquitectos de ejecución.
La relación entre ambos define el éxito del rol. Sin confianza y claridad, el modelo falla.
Eso no es reclutamiento directivo. Es copiar y pegar organigramas.
Un proceso serio de reclutamiento directivo para COO:
En Levu Executives, el foco no está en cubrir posiciones operativas, sino en asegurar que la estrategia se ejecute sin improvisación.
El COO no se contrata para operar mejor.
Se elige para hacer que la empresa funcione de forma consistente y escalable.
Cuando la ejecución falla, la estrategia se vuelve irrelevante.
Y cuando la ejecución se profesionaliza, el crecimiento deja de ser caótico.
Elegir bien a un COO no acelera solo la operación.
Protege el futuro del negocio.
Cuando la decisión es crítica, el proceso también debe serlo.
Elegir liderazgo operativo no es cuestión de suerte.
Es cuestión de método.
¿Quieres que te ayudemos a definir y encontrar a tu próximo COO?
Conversemos y entendamos primero las necesidades reales de tu empresa.
Levu Executives
CFO – ¿Qué es, qué no es y cómo impacta realmente en una empresa?